La declaración final de la cumbre de emergencia exige medidas efectivas para detener las acciones de Israel, y avala las sanciones internacionales en su contra
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO CORTESÍA
Con un llamado enérgico a imponer sanciones contra Israel y suspender los suministros de armas a ese país, culminó la cumbre de emergencia efectuada este lunes en Doha, convocada por la Liga Árabe (LA) y la Organización de Cooperación Islámica (OCI).
Además del embargo, la declaración final refleja la postura unificada de líderes árabes e islámicos frente a la escalada de violencia israelí que amenaza a toda la región, particularmente tras la agresión contra una delegación del movimiento de resistencia Hamás, el 9 de septiembre en Doha, que dejó un saldo de cinco muertes.
La declaración conjunta de la LA y la OCI exige medidas legales y efectivas para detener las acciones de Israel contra el pueblo palestino, apoyar esfuerzos para acabar con su impunidad y responsabilizarlo por violaciones y crímenes.
Este posicionamiento de los países de la región, marca un hito, pues representa la primera vez en mucho tiempo que los países árabes e islámicos se unen de manera organizada para enfrentar la violencia israelí, trascendiendo las meras declaraciones verbales.

