WERTHER SANDOVAL
RNCC / FOTO CORTESÍA

El Plan de la Patria de las Siete Transformaciones, nacido de mapas de ideas construidos por 65.000 asambleas comunitarias y propuesto por el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, impulsará una transformación profunda de Pdvsa que garantice el control del Estado, la participación de los trabajadores y la recuperación y expansión de la empresa a partir de los aprendizajes de la guerra basados en un modelo de gestión socialista de máxima eficiencia. 

Para llevar a cabo esta tarea las Siete T profundizarán la revolución interna y acometerá una reingeniería de Pdvsa, que garantice la recuperación de capacidades y blindaje frente a los ataques internos y externos, la máxima eficiencia y el desarrollo de un modelo de gestión ecosocialista y soberano. 

El plan concibe que la revolución interna y la reingeniería solo serán posibles con la investigación científica y el desarrollo tecnológico orientados a una sustitución de importaciones que rompa con la dependencia y asegure las operaciones medulares de la actividad productiva de hidrocarburos. 

Los focos de atención de la ruptura de la dependencia serán los nudos críticos de la actividad productiva de hidrocarburos, mediante la reconversión y actualización tecnológica de la industria petrolera, fomentando la investigación, innovación y alianzas estratégicas con actores nacionales y países no hostiles para la producción local de partes, piezas e insumos. 

La ruptura estará acompañada del desarrollo tecnológico del Plan Sectorial de Hidrocarburos, bajo los principios de independencia y soberanía, maximizando el uso de tecnologías nacionales y las generadas mediante alianzas geopolíticas estratégicas, para adecuar el patrón tecnológico, de explotación, refinación y transporte a las calidades de nuestros hidrocarburos. 

Para ello, las Siete T se proponen ejercer control efectivo de las actividades conexas estratégicas de la industria petrolera, desarrollando los procesos industriales y de innovación para la producción soberana de los insumos y servicios neurálgicos e imprescindibles demandados para la exploración, explotación, transporte, almacenaje y refinación de hidrocarburos.

La consolidación de tal estrategia se hará mediante el control efectivo de las actividades claves de la cadena de valor de hidrocarburos, promoviendo el desarrollo de cadenas productivas desde la producción de gas hasta la petroquímica en esquemas integrados, y la conformación de empresas mixtas y estatales asociadas a la generación de valor de la refinación y procesamiento aguas debajo de los hidrocarburos. 

Transversal al proyecto está la idea de asegurar la participación activa del Pueblo, de las y los trabajadores petroleros y mineros en la defensa de los recursos naturales estratégicos de la nación. 

El Plan asume que las Siete T serán inalcanzables sin la consolidación de la máxima pertenencia y apego de las y los trabajadores. En esa dirección habrá una profundización del contenido político y social de la  industria petrolera y minera, implementando modelos de gestión que maximicen el sentido de pertenencia y apego de las y los trabajadores, así como planes de formación ética, política e ideológica. 

De allí que uno de sus objetivos será la planificación participativa, consciente, con las y los trabajadores de la industria petrolera y minera, creando espacios para la discusión, concientización, formación y seguimiento de planes y políticas estratégicas sobre la actividad petrolera y minera, que facilite y asegure el éxito de su implementación. 

Se profundizarán las instancias de participación vinculante del pueblo y de las y los trabajadores petroleros y mineros en la formulación de los planes sectoriales correspondientes, sobre líneas estratégicas y acciones coyunturales y de mediano plazo, garantizando la mayor conciencia política, defensa de la soberanía e interés nacional. 

El Plan garantiza la hegemonía del Estado sobre la producción nacional de petróleo y la participación mayoritaria de Pdvsa en las empresas mixtas y en esa línea fortalecerá las estrategias de contingencia en el sector de hidrocarburos, minería y gas, que incorporen la participación del Poder Popular para contrarrestar posibles sabotajes, con vigilancia de las actividades críticas de la industria petrolera, identificando nudos críticos más vulnerables y proponiendo medidas, acciones y proyectos para su blindaje ante situaciones de carácter extraordinario.

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