La región liberará una “enorme cantidad de sus grandes reservas” de diésel, aseguró el mandatario norteamericano
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RNCC / FOTO CORTESÍA
Donald Trump ha declarado este viernes que Europa ha cedido ante sus exigencias y se ha comprometido con liberar una “enorme cantidad de sus grandes reservas” de diésel.
“Europa acaba de acordar liberar una enorme cantidad de sus grandes reservas de diésel. El proceso comenzará de inmediato”, escribió el presidente de Estados Unidos en su cuenta de Truth Social.
Estados Unidos exhortó este jueves a sus aliados europeos a colaborar a reducir los precios mundiales de combustible, precisamente la semana en que se supo que Washington está agotando su reserva estratégica para contener el aumento del diésel.
Una fuente con sede en una capital europea declaró a la agencia de noticias Reuters que Estados Unidos pidió a la Unión Europea que libere hasta 120 millones de barriles de diésel en los próximos seis meses.
De acuerdo con Reuters, el Gobierno estadounidense está particularmente frustrado con Francia y Alemania, al considerar que incumplieron los compromisos adquiridos en la liberación coordinada de reservas acordada a principios de año por la Agencia Internacional de la Energía para compensar las interrupciones vinculadas a la guerra contra Irán.
El mercado europeo del diésel atraviesa uno de los episodios de mayor tensión de los últimos años. El precio del combustible ha escalado con rapidez hasta alcanzar niveles récord en los mercados europeos, mientras una combinación de conflictos militares, interrupciones del suministro y decisiones políticas amenaza con prolongar la presión sobre consumidores y empresas.
En el Reino Unido, el diésel llegó esta semana a 199,18 peniques (2,64 dólares) por litro, por encima del anterior récord registrado en el 2022.
El último análisis del Weekly Oil Bulletin de la Comisión Euro pea, que registra de forma periódica los precios de los carburantes en los surtidores de los países miembros, situó el precio medio minorista del diésel en un récord histórico de 2,23 euros por litro, reflejando el impacto directo de las tensiones geopolíticas y la crisis de suministro en los consumidores finales.
El problema no se limita únicamente al precio del petróleo. El cuello de botella se encuentra cada vez más en la capacidad mundial de refinar crudo y convertirlo en diésel, gasóleo y otros refinados. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) señala que los precios de los productos refinados han aumentado mucho más que los del crudo, mientras los márgenes de las refinerías del Atlántico han alcanzado niveles récord.
La AIE calcula que las exportaciones de productos refinados de los países del Golfo Pérsico se redujeron casi un 60% respecto a los niveles de febrero, mientras el tránsito por el estrecho de Ormuz continúa severamente limitado

