En la década de 1990, la mayoría de los países poseedores de armas nucleares declararon una moratoria sobre la realización de pruebas
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RNCC / FOTO CORTESÍA
El presidente de Estados UNidos, Donald Trump, declaró este jueves que ha ordenado iniciar pruebas de armas nucleares a disposición de la nación norteamericana.
“Debido a los programas de pruebas de otros países, he ordenado al Departamento de Guerra que comience a probar nuestras armas nucleares en igualdad de condiciones. Ese proceso comenzará de inmediato”, manifestó.
A pesar de la declaración de Trump, la mayoría de los países poseedores de armas nucleares se adhirieron en la década de 1990 al Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE). La URSS anunció una moratoria sobre dichas pruebas en 1991, y Estados Unidos en 1992. En 1996, China también se adhirió al tratado, realizando ese mismo año su última prueba nuclear entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
India y Pakistán llevaron a cabo pruebas nucleares en 1998, y poco después se sumaron igualmente al tratado. La única potencia nuclear que no se adhirió al tratado y continuó realizando pruebas fue la República Popular Democrática de Corea (RPDC), que efectuó su última prueba en 2017.
Al comentar las declaraciones del presidente estadounidense, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que no tiene conocimiento de que otros países estén realizando pruebas nucleares.
“El presidente Trump mencionó en su declaración que otros países están realizando pruebas con armas nucleares. Hasta ahora no sabíamos que alguien estuviera realizando pruebas. Y si de alguna manera se refiere a las pruebas del Burevéstnik, estas no son pruebas nucleares en absoluto”, indicó Peskov.
Sin embargo, recordó las declaraciones del mandatario ruso, Vladimir Putin, “que ha repetido en numerosas ocasiones, de que si alguien se aparta de la moratoria, Rusia actuará de acuerdo con la situación”, subrayó.
MÁS PREGUNTAS QUE CERTEZAS
El anuncio del presidente de Estados Unidos enseguida suscitó preguntas. En primer lugar, porque el arsenal nuclear del país está a cargo del Departamento de Energía y la Administración Nacional de Seguridad Nuclear, una agencia semiautónoma dentro de este, y no del Departamento de Guerra.
Otra gran pregunta es qué tan inmediatos pueden ser ese tipo de ensayos como Trump pretende que sean. De acuerdo con un informe de agosto, publicado por el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos, se podría tardar entre 24 y 36 meses en realizar una prueba nuclear después de la correspondiente orden presidencial.
Por último, tampoco queda claro a qué tipo de armamento se refirió Trump exactamente al anunciar las próximas pruebas: si se tratará de una prueba nuclear como tal o si pondrán a prueba un arma capaz de portar ojivas nucleares, pero sin equiparla con esos peligrosos dispositivos.

