El Gobierno Nacional selló alianzas con las trasnacionales General Electric Vernova e IMPSA para recuperar 5.000 megavatios y culminar la hidroeléctrica de Tocoma
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RNCC / FOTOS CORTESÍA
En lo que representa el despliegue estratégico de mayor envergadura en la historia reciente de la infraestructura nacional, el Gobierno Bolivariano ha configurado un nuevo mapa de cooperación internacional destinado a estabilizar y robustecer de forma definitiva el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). A través de una intensa jornada de alto nivel en el Palacio de Miraflores, la Presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, lideró la firma de un Memorándum de Entendimiento con General Electric (GE) Vernova, corporación líder global en tecnología energética, apenas días después de haber blindado un acuerdo complementario con la firma metalúrgica IMPSA para concluir la emblemática Central Hidroeléctrica Tocoma.
Este doble movimiento corporativo, que involucra a colosos tecnológicos de Estados Unidos y el Cono Sur, no solo apunta a la inyección masiva de potencia al flujo nacional, sino que redefine el marco de atracción de capitales extranjeros en un escena rio de apertura y reformas legislativas.
GE VERNOVA: UN PLAN PLURIANUAL DE 5.000 MEGAVATIOS
El convenio suscrito con GE Vernova posee un peso técnico incuestionable. La multinacional, que actualmente soporta cerca del 25% del requerimiento energético global, regresa formalmente a la geografía venezolana con una hoja de ruta dividida en fases estrictas y metas ambiciosas basadas en sus más de 130 años de experiencia industrial.
“Estos trabajos nos van a permitir recuperar, en los primeros 24 meses, 1.000 megavatios y, en total, en los 4 años más de 5.000 megavatios, necesarios para la vida nacional, tanto para cada hogar venezolano, para la plataforma industrial de nuestro país, pero principalmente para la vida de la Nación”, detalló la Jefa de Estado.
El plan de acción inmediata obliga al acoplamiento de los equipos de ingenieros de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) y del despacho ministerial, quienes durante mes y medio recorrieron la red nacional para diagnosticar los nodos críticos. Eric Gray, presidente del Segmento de Generación de GE Vernova, no ocultó el valor estratégico de la asociación, resaltando el entusiasmo de los profesionales venezolanos integrados en la multinacional por volver a desplegar capacidades en su tierra natal.
La corporación estadounidense aportará su ingeniería de vanguardia para la rehabilitación de sistemas de transmisión, optimización de subestaciones y la dotación de nuevas tecnologías que reduzcan las pérdidas en la distribución a gran escala.
EL BAJO CARONÍ AL MÁXIMO
La estrategia del Ejecutivo no se limita a la generación termoeléctrica o al mantenimiento de redes; ataca directamente el corazón hidroeléctrico de la Nación. Rodríguez anunció el reinicio y la ruta de culminación definitiva de las obras en la Central Hidroeléctrica Tocoma, un proyecto clave del Bajo Caroní que sumará por sí solo 2.400 megavatios al sistema de manera progresiva.

La reactivación de esta megaestructura es posible gracias al contrato suscrito el pasado viernes con la empresa IMPSA, corporación que ya dispone de las turbinas especializadas para iniciar el proceso de generación. Al integrar la ingeniería de IMPSA en las presas del Caroní (Macagua, Caruachi y la propia Tocoma) con el soporte tecnológico de General Electric en las redes de distribución, el Gobierno busca un blindaje estructural para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
GEOPOLÍTICA Y DIPLOMACIA
El acto de firma dejó en evidencia el altísimo calado diplomático de la jornada. La presencia en Miraflores de John Barrett, Encargado de Negocios del gobierno de los Estados Unidos ante la República, junto a altos cargos globales de GE Vernova como Roger Martella (Director Corporativo) y además de Eric Gray, confirma un pragmatismo económico que trasciende las tensiones políticas tradicionales.
Por la delegación venezolana, el respaldo institucional fue total, involucrando a los ministros y vicepresidentes sectoriales clave de las áreas económica y operativa, como Calixto Ortega (Economía y Finanzas), Juan José Ramírez (Obras Públicas y Servicios), Paula Henao (Hidrocarburos), Rolando Alcalá (Energía Eléctrica), así como las directivas plenas de PDVSA y Corpoelec, encabezadas por Héctor Obregón y José Luis Betancourt, respectivamente, junto al viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco.
Este desembarco de consorcios internacionales encuentra su anclaje jurídico en la reforma parcial de la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico, aprobada en primera discusión por la Asamblea Nacional el pasado 2 de junio de 2026. El instrumento legal, que entró en fase de consulta pública nacional el 9 de junio, contempla la modificación sustancial de 42 artículos.

El espíritu de esta reforma busca actualizar doctrinariamente el servicio y, fundamentalmente, estimular la constitución de empresas mixtas. Este nuevo modelo de gestión compartida permite al capital privado nacional y extranjero coinvertir de forma segura en la renovación tecnológica e infraestructura de la red, garantizando estabilidad jurídica para los socios y soberanía operativa para el Estado.
“Es muy importante que el país sepa los pasos que se están dando. En menos de una semana hemos firmado con dos empresas. Son palabras de esperanza para el pueblo venezolano, para facilitar las condiciones de las inversiones internacionales que están llegando a Venezuela”, concluyó la presidenta encargada Delcy Rodríguez, fijando como meta del gabinete el inicio formal de las propuestas técnicas de estabilización antes de que finalice el año 2026.

