Al tiempo que Trump asegura que Irán «está rogando por un acuerdo», Teherán niega que haya negociaciones formales y afirma no haber respondido a las propuestas estadounidenses
La guerra en Oriente se intensifica con advertencias de Irán y la amenaza de Trump de tomar el control de la isla de Kharg, clave para las exportaciones petroleras iraníes, en medio de un ‘shock’ histórico en los mercados energéticos que llevó al Brent a rondar los 120 dólares por barril.
Mientras Trump asegura que Irán «está rogando por un acuerdo» y fija un plazo de dos o tres semanas para retirar a Estados Unidos del conflicto, Teherán niega que haya negociaciones formales y afirma no haber respondido a las propuestas estadounidenses.
Las Fuerzas Armadas de Irán llevaron a cabo un ataque contra el aeropuerto Ben Gurión, el más importante de Israel, donde se encontraban aviones de vigilancia (AWACS) y cisternas de reabastecimiento de Estados Unidos.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron del inicio de una serie de ataques contra «decenas de objetivos terroristas del régimen iraní en el centro de Teherán». Asimismo, aseguraron que la Fuerza Aérea israelí opera de forma simultánea en todas las regiones para «interceptar» amenazas.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que realizará ataques de represalia contra importantes empresas como Apple, Google, Tesla, Boeing y otras por cada asesinato de ciudadanos iraníes, instando a sus empleados a abandonar sus puestos.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró que su país está dispuesto a cesar la lucha armada si recibe garantías firmes de que no volverá a ser atacado en el futuro, mientras su canciller, Abbas Araghchi, denuncia bombardeos israelíes «sin pudor alguno» contra empresas farmacéuticas en territorio iraní.
Además, Araghchi afirmó que solo Irán y Omán, que tienen el control territorial de las aguas del estrecho de Ormuz, decidirán el futuro de esta ruta marítima estratégica una vez que acabe el actual conflicto militar.

