Científicos advierten que la nueva legislación de Milei hipoteca el futuro de Argentina
Académicos, científicos, investigadores y referentes del campo tecnológico de Argentina subrayaron este lunes que el Gobierno del ultraderechista Javier Milei está a punto de aprobar “el régimen de inversiones más extremo del mundo” que implicaría “la renuncia al derecho de regular sectores estratégicos durante una generación entera”. La iniciativa ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y se encamina a su tratamiento en la Cámara alta.
Mediante una carta enviada a senadores bajo el título de “La impunidad artificial avanza”, los firmantes refirieron que de ser aprobado, el proyecto denominado “Súper RIGI” ofrecerá a grandes corporaciones tecnológicas transnacionales privilegios fiscales, estabilidad regulatoria garantizada por décadas y protección jurídica excepcional, sin garantía del empleo local, transferencia de tecnología, y “ningún compromiso concreto con el desarrollo del país”.
“El Súper RIGI no es una ley de promoción de inversiones, es la renuncia al derecho de regular sectores estratégicos durante una generación entera”, aclararon los suscriptores, al precisar que “la gravedad se multiplica cuando se analiza en conjunto con otra reforma en discusión: el reconocimiento como personas jurídicas a entidades operadas íntegramente por inteligencia artificial”.
Analizaron además que “esa combinación configura una arquitectura legal sin precedentes: corporaciones de enorme poder económico operando con privilegios excepcionales, sin controles democráticos ni responsabilidades claras frente a la sociedad argentina”.
Sobre el impacto ambiental manifestaron que las infraestructuras de esta escala recibirían garantías regulatorias por 30 años sin normas estrictas sobre consumo de agua, energía o emisiones de carbono.
“La Argentina necesita inversión y nuevas tecnologías. Pero no a cualquier precio, y no resignando para siempre las herramientas para decidir sobre su propio desarrollo. No hipotecar el futuro también es una forma de defender la nación”, remarcaron.
El nuevo régimen plantea beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares, con especial atención a industrias consideradas estratégicas como inteligencia artificial, centros de datos y semiconductores, sectores que el Gobierno busca atraer desde grandes compañías internacionales.

