Comerciantes, vecinos y transeúntes denuncian el riesgo sanitario y abandono a la comunidad por parte de la alcaldía
MARILYN MENDOZA ALMELLA
RNCC / FOTOS CORTESÍA
La calle Páez de Tinaquillo, arteria vial que conduce directamente al hospital “Joaquina de Rotondaro”, se ha convertido en un foco de graves problemas de salubridad e insalubridad debido al desborde constante de aguas servidas que inunda la transitada vía.
Habitantes, transeúntes y comerciantes de la zona ante la situación que viven hicieron un urgente llamado a la alcaldía y a los entes competentes atender la problemática que ya tiene varias semanas.
En un recorrido realizado por la zona, se pudo constatar la crítica situación. El agua servida se acumula y fluye abiertamente a lo largo de la calle, generando un persistente y nauseabundo mal olor que se ha vuelto intolerable para quienes residen o laboran en las adyacencias.
«Esto es un desastre, el olor es insoportable todo el día y da pena con los clientes. Es la vía principal que lleva al hospital y esto es un foco de enfermedades,» expresó un comerciante afectado que prefirió mantener el anonimato.
Ante está situación, la comunidad teme que este foco de contaminación se traduzca en brotes de enfermedades infecciosas o dengue, dada la humedad constante y la presencia de desechos.
La problemática de las aguas negras se ve agravada por la ineficiencia en la recolección de desechos sólidos. Los vecinos reportaron que el servicio de aseo urbano ha estado ausente, provocando la acumulación de basura en las aceras y cunetas, donde bolsas llenas de desperdicios y desechos sólidos complican aún más el ambiente de salubridad.
La denuncia de la comunidad va dirigida directamente a la Alcaldía del Municipio Tinaquillo para que se aboque de inmediato a resolver la situación del sistema de cloacas colapsadas y presencia del servicio del aseo urbano.
«Hacemos un llamado de emergencia al alcalde y a la dirección de Servicios Públicos. Necesita mos una solución definitiva al bote de aguas negras, en un espacio que debería estar libre de riesgo sanitario debido a su cercanía al hospital. No podemos seguir viviendo ni trabajando en estas condiciones. Es un tema de salud pública que no puede esperar”, manifestó una vecina, visiblemente molesta.

