Esta pequeña localidad del municipio Tinaco sufre décadas de olvido y abandono oficial, a pesar de un inmenso potencial productivo y turístico, Lomas del Viento parece haberse estancado en las décadas de la cuarta república
EDUARDO MARIÑO / OMAR BETANCOURT
RNCC / FOTOS OMAR BETANCOURT
A pesar de la fanfarria con que el gobierno regional afirma estar transformando la realidad de Cojedes, la verdad es que aparte de las principales calles y avenidas de San Carlos y los mayores centros urbanos, tras cuatro años de gobierno opositor Cojedes sigue en el abandono.
Y hay localidades como Lomas del Viento, comunidad rural del municipio Tinaco, donde el abandono se extiende de manera indolente aún más atrás en el tiempo.
A pesar de que en noviembre de 2018 Corpoelec inauguró la Subestación Cojedes 400/115 Kv en el sector Charco Largo, ni el gobierno regional de ese entonces, ni el de ahora, han hecho un esfuerzo en mejorar la vialidad hacia una instalación estratégica que beneficia a gran parte del estado, mejora que redundaría en una mejor calidad de vida para sus habitantes.
VOCACIÓN PRODUCTIVA
Lomas del Viento tomó un impulso en la primera mitad del siglo XX como parte del programa de “Asentamientos Campesinos” de la fallida reforma agraria implementada tras la caída de Marcos Pérez Jiménez y que solo fue un disfraz para desplazar a numerosos productores agrícolas de los espacios más favorecidos y fortalecer el latifundio de los terrenos de mayor calidad.
Sin embargo, la zona tiene potencial productivo y sus habitantes han sacado provecho a cultivos tradicionales como el maíz, y han introducido nuevos rubros de alto rendimiento como la batata.
De camino por Lomas del Viento, nuestro amigo Omar Betancourt conversó brevemente con uno sus habitantes.
Cupertino Aguirre comentó que la prodcción agrícola en la actualidad se ha visto menguada, por el precio de la semilla, además de los costos preparación de la tierra con el arrastre y demás insumos como abono.

Aguirre sacó rápidamente una cuenta de cuanto sale sembrar una hectárea de maíz, señalando que solo el pase de rastra tiene un valor de 70 dólares, y se necesitan hasta cuatro pases por hectárea, lo que hace 280 dólares, mientras que sembrar el terreno viene saliendo hasta 70 dólares, más el costo de la semilla y otros gastos básicos para la siembra.
Dijo que raíz del alto costo de la siembra de maíz los campesinos han optado por sembrar batata, ya que las tierras son arenosas y aptas para la buena cosecha de este tubérculo.
Por eso, Cupertino Aguirre aseguró que actualmente se siembra más que todo batata, porque sale más económica, “si la cosecha es buena, una hectárea bota un aproximado de 150 sacos por hectárea”, con cada saco pesando alrededor de 60 kilos, lo que serían unos 12 mil kilos por hectárea, bastante por encima del promedio de 9-10 mil kilos y que habla muy bien de la calidad del sueño para este rubro.
Sin embargo, señaló que este tipo de producción también tiene sus limitaciones logísticas, como el tema del riego -crucial durante las etapas iniciales del cultivo y el desarrollo del tubérculo para evitar la pérdida de rendimiento- y luego el transporte de la cosecha a los centros de comercialización, ya que la vialidad de la zona está en muy mal estado, como en casi toda la zona rural del estado.
Aguirre recordó con nostalgia cuando los habitantes de Lomas del Viento vivían de la producción y se sembraba mucho maíz.

“Ahora para sembrar una hectárea de maíz está alrededor de mil dólares”, lamentó.
UN ABANDONO CRECIENTE
Habitantes del sector consideran que el gobierno regional y el municipal deben prestar atención de manera urgente a las necesidades de esta comunidad rural. Pues a pesar de los esfuerzos del Poder Popular por mantener sus espacios, se necesita del impulso del Estado de manera más permanente.
En un breve recorrido pudimos ver las instalaciones de la Escuela Primaria Bolivariana Edmundo Pérez y del estado del sector, los cuales ameritan la intervención decidida del gobierno local para evitar que se sigan deteriorando.
Del mismo modo, hacemos un llamado atender el tema de la vialidad, fundamental cuando se habla de la reactivación productiva de la región.
Habitantes de la comunidad también señalaron que el gobernador y el nuevo alcalde fueron a Lomas del Viento durante la campaña electoral, pero desde entonces no han vuelto, y se preguntan si su único interés era el voto.

Cupertino Aguirre
Habitante de Lomas del Viento
“En verdad esto aquí era siembra de maíz, que la gente vivía contenta, sembraban y quedaban satisfechos. Ahora eso está por las nubes. Por eso la gente por la batata, porque salen más baratos los costos y la tierra se presta para eso. Cargando bien, a una hectárea se le sacan 150 sacos, ese es el promedio que le saca la gente”.
