A través de su programa de discapacidad, desplegó una emotiva jornada para honrar a los niños y niñas de la Escuela Especial Tinaquillo
DALISVE DURÁN
RNCC / FOTOS CORTESÍA
Este miércoles, la Escuela Especial Tinaquillo se convirtió en epicentro de amor y solidaridad al conmemorarse el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, ya que la emblemática institución educativa fue el escenario donde el Movimiento por la Paz y la Vida, a través de su programa de discapacidad, desplegó una emotiva jornada para honrar a los semilleros de la patria.
La actividad estuvo marcada por un ambiente festivo y de profunda integración, donde los protagonistas fueron los niños y niñas de la institución. Bajo la consigna inspiradora «No tengo discapacidad sino una habilidad diferente», los asistentes participaron en diversas dinámicas recreativas, destacando la jornada de pintacaritas, que llenó de color, creatividad y sonrisas los rostros de los estudiantes.
El despliegue del Movimiento por la Paz y la Vida en la entidad llanera reafirma el compromiso de garantizar espacios inclusivos y de calidad. Esta iniciativa permitió que los estudiantes se expresaran libremente en un entorno acogedor, seguro y lleno de humanismo.

El evento culminó con un ameno compartir, propiciando un encuentro cercano entre estudiantes y docentes. Entre risas y mensajes de esperanza, la comunidad educativa ratificó su voluntad de seguir fortaleciendo los lazos de respeto mutuo.
