El Jefe de Estado dirigió una misiva a los Presidentes y Jefes de Estado de los países miembros de la CELAC y la Unión Europea, en el contexto de la Cumbre del organismo que se desarrolla en Santa Marta
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RNCC / FOTO PRENSA PRESIDENCIAL
El Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, dirigió una carta oficial a los presidentes y jefes de Estado de los países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea (UE), en el contexto de la Cumbre del organismo que se desarrolla en Santa Marta, Colombia, en la que reafirma el compromiso de Venezuela con la unidad regional, la paz y la soberanía de América Latina y el Caribe.
El mandatario nacional evocó el legado del Libertador Simón Bolívar, tras recordar que fue en Santa Marta donde pronunció su última proclama el 10 de diciembre de 1830, al tiempo que instaba a los pueblos a “trabajad todos por la inestimable bendición de la unión”.
“La unión de nuestra América no es un gesto retórico, sino la condición de nuestra libertad y la llave de nuestra dignidad”, expresó el mandatario nacional.
La misiva destaca el simbolismo de Santa Marta como testigo de la ruptura de la Gran Colombia y como guardiana de la voz de Bolívar, quien en la Carta de Jamaica de 1815 definió quiénes somos y por qué debemos negarnos a ser sumisos.
“Bolívar nos enseñó que no somos europeos ni somos indios, sino una especie intermedia entre los legítimos propietarios de la tierra y los usurpadores españoles; esa condición mestiza, creadora y soberana es el sustrato de nuestra identidad y el fundamento de nuestra exigencia de respeto”, reza la misiva.
RECHAZO A LA DOCTRINA MONROE
El Jefe de Estado advirtió sobre los persistentes intentos de sometimiento, al comparar la expedición militar de 1815 liderada por Pablo Morillo con las actuales maniobras militares en el Caribe.
“Hoy, dos siglos después, las formas del asedio han cambiado, pero no su esencia”, en referencia al despliegue de portaaviones, destructores misilísticos y submarinos nucleares que han provocado el deceso de civiles en alta mar, hechos que han sido calificados por expertos de Naciones Unidas como ejecuciones.
Ante esta situación, el mandatario nacional hizo un llamado urgente a los países de la CELAC:
“Estamos obligados a preservar la paz de la región, a sumar nuestras fuerzas como países, y en una sola voz exigir el cese inmediato de los ataques y amenazas militares contra nuestros pueblos. Debe restablecerse la justicia, la paz y el respeto a la Carta de las Naciones Unidas”, expresó.
Asimismo, advirtió a los países de la región sobre el resurgimiento de la Doctrina Monroe, con la que Estados Unidos busca forzar cambios de régimen en países de América Latina para hacerse con sus inmensas riquezas y recursos naturales.
“Frente a un despliegue de fuerza de tal magnitud no caben medias tintas”, aseveró el Presidente Maduro, alertando que la soberanía de los Estados y la libre autodeterminación de los pueblos están actualmente en juego. En este sentido, subrayó que Venezuela no acepta ni aceptará tutelaje alguno.
“No aceptamos que bajo eufemismos como ‘la seguridad’ o ‘la lucha contra el narcotráfico’, se pretenda imponer la vieja Doctrina Monroe que busca convertir a nuestra América en escenario de invasiones y golpes para robarse nuestras inmensas riquezas y recursos naturales”, enfatizó. En su exhorto, el Presidente Maduro convocó a los líderes y pueblos del Caribe y América Latina a transformar la Cumbre en un acto de firmeza.
“Proclamemos la defensa incondicional de nuestra América como Zona de Paz, rechacemos de manera categórica cualquier militarización del Caribe, exijamos la investigación independiente de las ejecuciones denunciadas por los mecanismos de derechos humanos de la ONU y establezcamos mecanismos regionales de cooperación humanitaria y defensa colectiva”, exhortó.
FIN DE LAS SANCIONES
Maduro exigió también el levantamiento inmediato de todas las medidas coercitivas unilaterales e ilegales, entre ellas, las impuestas por la Unión Europea, que lesionan los derechos fundamentales de nuestros pueblos y obstaculizando su desarrollo.
“La América Latina y el Caribe son pueblos libres que proponen relaciones de cooperación horizontales; exigimos coherencia y respeto en sus políticas hacia nuestra región. No aceptamos sanciones como método de castigo político que vulneran derechos, ni la lógica de bloqueos que castigan a los pueblos”, afirmó.
Finalmente, el mandatario nacional hizo un llamado a que “Santa Marta sea la cuna de una nueva etapa de unidad continental, de solidaridad efectiva, de rechazo absoluto a la violencia y de defensa irrestricta de la soberanía”, reafirmando que “en Venezuela, Colombia y toda nuestra región, amamos la paz como derecho conquistado”, citando a El Libertador, “la paz será mi puerto, mi gloria, mi recompensa, mi esperanza, mi dicha y cuanto es precioso en el mundo”

