Más de 1.300 delegados de todos los sectores y de todo el país, electos en cerca de 22 mil asambleas previas, debatirán el rol de la clase obrera en la coyuntura histórica y la construcción de una agenda para los próximos años
OIR-MPPCI COJEDES
RNCC / FOTO VICEPRESIDENCIA
Este lunes se instaló en Caracas el Congreso Nacional Constituyente de la Clase Obrera para la renovación de su liderazgo, el debate sobre rol de los trabajadores en la coyuntura histórica y la construcción de una agenda para los próximos años.
En el congreso participan más de 1.300 delegados de todos los sectores y de todo el país, electos en cerca de 22.000 asambleas previas correspondientes a fases municipales y estadales de esta iniciativa. Asimismo, hay unos 80 invitados de movimientos de trabajadores de varios países.
El vicepresidente para el Socialismo Social y Territorial, Héctor Rodríguez, exhortó a los delegados a definir las líneas de acción para las próximas tres décadas, tomando en consideración la actual pugna geopolítica, en la que Venezuela “juega un rol importante por sus recursos y ubicación estratégica”.
Asimismo, resaltó en la necesidad de debatir desde el sector obrero la “realidad cambiante” de la tecnología, que “sin duda” influye en el proceso social del trabajo. “¿Cómo serán las industrias en 15, 20 o 30 años a la velocidad que va la robótica, la nanotecnología, la inteligencia artificial?, ¿qué pasará con carreras de administración pública, de contaduría, con los programas, también, de inteligencia artificial? ¿Acaso no tenemos los trabajadores que discutir seriamente hacia dónde va la humanidad en los próximos 30 años? Tenemos que prepararnos” reflexionó.
En este contexto, aseveró que la forma en que la sociedad hoy se relaciona, se comunica y hace política “está cambiando aceleradamente” y la clase obrera “tiene la obligación” de revisar todos estos temas y no quedarse “anclada”.
Rodríguez insistió en que “hay una batalla” en lo económico-tecnológico que está marcando todas las realidades y que obliga a “repensar, a revisar las formas de lucha para poder estar a la altura”.
“Esta Central Bolivariana de Trabajadores tiene la tarea histórica de llegar al centenario del natalicio del comandante Chávez con la cara en alto, con el pecho henchido. Con un movimiento obrero unido, organizado y siempre creciendo”, puntualizó.
La clase obrera es y tiene que seguir siendo vanguardia del Bloque Histórico
El ministro para el Proceso Social del Trabajo, Eduardo Piñate, explicó por su parte que este Congreso Nacional Constituyente de la Clase Obrera forma parte de un proceso general que planteó el Presidente Nicolás Maduro para “reconfigurar y fortalecer” el denominado Bloque Histórico de la Revolución Bolivariana, que es la unión de las bases populares y movimientos sociales organizados. “La clase obrera es y tiene que seguir siendo vanguardia del Bloque Histórico, del pueblo venezolano, de la Revolución Bolivariana”, expuso Piñate. Agregó que este congreso “es el acontecimiento más importante de la clase obrera venezolana en más de una década”, por “las fuerzas que acumula”, tal como lo demostró -dijo- la amplia convocatoria en las más de 22.000 asambleas de base que se realizaron en espacios de trabajo para elegir más de 132.000 delegados en todo el país, que son “una fuerza”. En representación de los trabajadores, Adelaidys Guerra manifestó que esta constituyente es “un reconocimiento al poder, compromiso y capacidad que tiene la clase trabajadora”, para que sus propuestas “sean la base de la toma de decisiones”.

