Teherán desmiente la existencia de un diálogo y dice que no tiene intención de negociar con Washington
En Oriente Medio, la guerra, que ya entra en su segundo mes, se intensifica con advertencias de Irán y la anticipación de una escalada por parte de los medios, mientras Estados Unidos sigue concentrando fuerzas en la región para una posible operación terrestre.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró al Financial Times que le gustaría «quedarse con el petróleo de Irán» y no descartó capturar la isla de JKharg, clave para las exportaciones iraníes, ya que desde allí se gestiona el 90% del crudo que exporta el país. Reveló también que Estados Unidos ya ha bombardeado 13.000 objetivos y aún le queda unos 3.000 por atacar.
Trump afirmó además que el «cambio de régimen» en Irán ya ocurrió, pues el anterior fue «diezmado» y el posterior está «prácticamente muerto». Según el mandatario estadounidense, ahora se enfrenta a «un grupo de personas totalmente diferente».

El presidente de Estados Unidos afirmó este domingo que Irán ha aceptado «la mayoría» de los 15 puntos del plan de paz que le remitió, y consideró posible alcanzar un acuerdo pronto. Al mismo tiempo, declaró que pedirá «un par de cosas más» en las negociaciones, que actualmente se llevan a cabo tanto de forma directa como indirecta a través de emisarios.
Por su parte, el general del CGRI, Mohsén Rezaei, advirtió que las respuestas de Irán a cada nueva agresión serán «más severas». Señaló que la paciencia tiene un límite, pero la resistencia es alta, y que las Fuerzas Armadas cuentan con capacidades que se emplearán si el conflicto persiste.

