El encuentro pedagógico reunió a diversas instituciones del punto y círculo, en una demostración de identidad y pertenencia del semillero de la Patria
ANA PÉREZ
RNCC / FOTOS CORTESÍA
Los datos de la nueva colección (2000– 2024) de MapBiomas Agua Venezuela evidencian cambios relevantes en la dinámica hídrica nacional. La superficie histórica media de agua en Venezuela se estima en 3,31 millones de hectáreas (Mha); en 2024, la extensión registrada fue ligeramente inferior, con aproximadamente 3,2 Mha para la segunda mitad del periodo, y específicamente a partir del año 2014, la superficie de agua se mantuvo por debajo de la media histórica, destacando 2016 como el año de menor registro, con una reducción del 12% respecto a la media, situación que está asociada a un fenómeno meteorológico El Niño de gran intensidad. En contraste, los años comprendidos entre 2000 y 2013 estuvieron por encima de la media, siendo el 2006 el que presentó los valores más altos, con un incremento del 6,05%.
En 2024, la mayor proporción de superficie de agua en Venezuela se concentró en el bioma Amazonía, que representó el 38,75% del total nacional, seguido muy de cerca por el bioma Lago de Maracaibo, con el 38,13%.
En comparación con 2023, el bioma Desiertos y Matorrales Xerófilos registró la mayor pérdida relativa de superficie de agua, con una disminución del 3,97%, mientras que el bioma Andes presentó la mayor ganancia, con un incremento del 6,5% en la superficie de agua superficial.
En el registro histórico de la Colección 3, la tendencia general de los biomas venezolanos ha sido la disminución de la superficie de agua. Las mayores pérdidas acumuladas se observan en los biomas Amazonía y Lago de Maracaibo, que, a pesar de ser las regiones con las mayores reservas hídricas del país, han experimentado reducciones significativas. No obstante, a partir de 2022, los biomas Lago de Maracaibo, Orinoquia y Andes muestran una tendencia sostenida hacia la ganancia de superficie de agua.
Entre 2023 y 2024, los estados que registraron la mayor pérdida de superficie de agua fueron Bolívar, con una disminución de 18,7 mha (miles de hectáreas), seguido por Amazonas, con una pérdida de 12,3 mha.
Asimismo, al comparar los valores con la media del período 2000–2024, los esta dos que presentan las mayores pérdidas acumuladas de superficie de agua son Zulia, Amazonas, Apure y Bolívar.
En contraste, los mayores incrementos de superficie de agua entre 2023 y 2024 se observaron en el estado Zulia, con una ganancia de 11,7 mha, seguido por Táchira (4,9 mha) y Guárico (2,1 mha).
Al analizar la variación respecto a la media histórica del período estudiado, los estados con mayores ganancias acumuladas son Táchira, Guárico, Carabobo. En términos de tendencia, de las 24 entidades federales del país, 14 estados presentan una tendencia sostenida a la pérdida de superficie de agua.
En relación con el análisis por cuencas hidrográficas del territorio venezolano, se utilizaron las cuencas de nivel 1, generadas por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo. Las cuencas que presentan la mayor pérdida neta de superficie de agua son la cuenca del Lago de Maracaibo, con una disminución de 52,7 mha, seguida por las cuencas de los ríos Caroní (33,9 mha) y Caura (10,7 mha). Por el contrario, las mayores ganancias de superficie de agua se registraron en las cuencas de Unare (8,0 mha) y Alto Apure (3,7 mha).
QUIÉNES SON, POR QUÉ LO HACEN
MapBiomas Venezuela es una red que reúne a expertos en teledetección satelital, sistemas de información geográfica, ecología y programación de ONG, universidades y centros de investigación, que trabajan de manera colaborativa para generar y compartir, de forma pública y gratuita, información precisa y actualizada sobre la transformación del territorio venezolano. Produce series históricas de mapas de cobertura y uso del suelo y de la superficie de agua, que datan de 1985, abarcando toda Venezuela. Solo se excluye Isla de Aves.
Su propósito es contribuir al conocimiento sobre la dinámica de transformación del territorio venezolano, con el fin de apoyar la toma de decisiones, planificación y gestión sostenible de los recursos naturales del país.
Desde 2012 y 2017, respectivamente, Provita y Wataniba son miembros de la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG). La RAISG es un consorcio de organizaciones de la sociedad civil de los países amazónicos, que trabajan juntas para generar y compartir conocimiento, datos estadísticos e información socioambiental geoespacial utilizando protocolos comunes, buscando lograr la sostenibilidad socioambiental de la Amazonía. Uno de los esfuerzos iniciales de la red fue la construcción de mapas de deforestación de la Amazonía venezolana utilizando herramientas de procesamiento de datos satelitales cada vez más avanzadas.
En la búsqueda de nuevas alternativas para la automatización de procesos y la generación de información oportuna, en marzo de 2017, la RAISG y la Coordinación General de la Red MapBiomas unieron esfuerzos para crear MapBiomas Amazonía. Esta iniciativa tiene como objetivo generar mapas anuales de cobertura y uso del suelo para toda la región, abarcando desde 1985 hasta la actualidad.
Aprovechando el éxito de su trabajo en la región amazónica, en 2022, las instituciones miembros de la RAISG decidieron ampliar los esfuerzos de mapeo para proporcionar información sin precedentes sobre los cambios de cobertura y uso del suelo a nivel nacional en cada uno de los países amazónicos, así como del monitoreo de la dinámica de la superficie de agua en la región.
Es en el marco de esta colaboración entre la RAISG y MapBiomas, que en septiembre de 2023 se publicó la primera colección de MapBiomas Agua para los países amazónicos, con el mapeo de la superficie del agua con datos anuales y mensuales. Poco después, en noviembre de 2023, se publicó la Primera Colección de Mapas Anuales de Cobertura y Uso del Suelo para el territorio venezolano, abarcando el periodo 1985 – 2022.
EL AGUA COMO POLÍTICA DE ESTADO
Una de las políticas científicas en las que el Gobierno Bolivariano ha venido orientando todas las capacidades y esfuerzos durante los últimos cinco años es la planificación territorial, a través de la comuna, con foco en el agua.
Frente a un panorama mundial de bancarrota hídrica que supera, tal como lo ha reconocido la ONU, las situaciones temporales de “crisis” y “estrés” hídricos, y dimensiona pérdidas irreversibles en ríos, glaciares, acuíferos y humedales, levantar la gestión del agua desde los propios territorios y sus realidades específicas es una tarea imprescindible.
Para la estrategia nacional de protección del agua, Venezuela necesita que los territorios hablen y que sus actores se sientan parte de este proceso de transformación.
Es decir: Requerimos de la toparquía, del ejercicio del poder de la comunidad en el territorio, del reconocimiento y de la valoración diversa de la multiplicidad de los sujetos de conocimiento.
Hoy por hoy, más del 25% de los proyectos priorizados en el histórico de la Consulta Popular Nacional está vinculado con el tema del agua. Por lo tanto, abordar la gestión integral del agua desde el territorio nos permite ver las necesidades reales en cada lugar, y no solo humanas, sino territoriales.
Es tiempo de “hacer visible lo invisible”, con conocimientos ancestrales y tecnologías de punta que pongan en común las amenazas a las que están expuestos los acuíferos de nuestro país por sobreexplotación y perforación indiscriminada, así como herramientas de gestión territorial para salvaguardar las fuentes de agua y asegurar la calidad del vital líquido

