Dos amigos de esta casa, Nuno González y Alimar Bueno, nos comparten esta cálida entrevista con una de las voces más consolidadas de la poesía cojedeña que también es uno de nuestros referentes fundamentales en el ámbito magisterial
HÉCTOR NUNO GONZÁLEZ
RNCC / FOTOS ALIMAR BUENO JIMÉNEZ
Nuno: En un mundo que va deprisa, donde WhatsApp, YouTube y las redes sociales tienden a acelerarlo todo, donde todo el mundo anda apurado. ¿Para qué sirve la poesía?
Miriam: Héctor, desde siempre la poesía ha servido para la calma, para la tranquilidad, para la paz. Incluso tenemos poetas que a lo mejor nunca vivieron en calma, como Edgar Allan Poe, por citar a alguien.
Nuno: Quien hizo de la tormenta su mejor prosa, ¿no?
Miriam: Exactamente, pero es la tormenta que conocemos nosotros. En su producción extraordinaria hubo momentos de paz, de recogimiento consigo mismo que dieron lugar a su poesía, la prosa y la narrativa. Entonces, la poesía en mi caso, es ese momento de tranquilidad que no me lo brinda ninguna otra cosa. Es un refugio.
Nuno: Quiere decir que, si usted agarra a una joven que pueda querer dedicarse a la escritura, ¿le aconsejaría que lea poesía? ¿Sirve para la ansiedad, una palabra que está tan en común hoy en día?
Miriam: Sí claro,
Nuno. Fíjate que incluso con el avance de la ciencia y el conocimiento que se tiene hoy día del cerebro, la poesía hace ya varios años se viene utilizando como terapia para calmar los nervios, para tranquilizar, para crear un clima de sosiego que combata esa ansiedad a la cual tú te refieres.
Nuno: Actualmente, mencionar a Miriam Rodríguez es sinónimo de academia, magisterio, poesía, palabra, sonrisa. ¿Cuál fue el camino? ¿Cómo se fue abriendo ese sendero para que Miriam llegara al magisterio y para que llegara a la poesía?
Miriam: Al magisterio se lo debo a los profesores que me dieron clase. Creo que seguramente percibieron en mí ese deseo de compartir o de enseñar, aunque quizás no de enseñar en el sentido más tradicional, sino de compartir lo que aprendía. La lectura me atrajo desde un principio, yo diría que desde muy temprana edad. Aprendí a leer con muchísima facilidad antes de entrar a la escuela.
Recuerdo mi primer libro. Apenas terminé el sexto grado, me lo regaló un amigo muy joven. Él me preguntó, “¿Qué piensas estudiar cuando salgas de bachillerato?” Yo le dije, “Literatura, quisiera ser profesora de literatura.” Me dijo, “Te voy a regalar un libro, porque comprendo esa claridad que tienes desde el principio”.
Apenas iba saliendo de sexto grado, pero yo estaba segura.
Me regaló el libro de Dante Alighieri, La Divina Comedia. No es una lectura fácil para una persona que va saliendo de sexto grado, pero me atrajo mucho el tema, esa forma en que Dante va llevando al lector. Él me dijo, “Si te gusta ese libro, estudia litertura.”

Yo había leído mucho de geografía e historia, de hecho, creo que mi hijo Eduardo empezó su pasión por la geografía y la astronomía a partir de mis lecturas. Pero a partir de La Divina Comedia, no me aparté de la literatura.
Nuno: Y el ambiente donde creció Miriam, ¿tuvo una incidencia directa en su obra?
Miriam: Sí. Aparte de mi casa, que tenía un patio extenso y mi mamá regaba sus plantas, ese detallito de cultivar con tanto cariño esas cosas, eso para mí es poético también. Es una manifestación de ese sentimiento de nobleza hacia la naturaleza. Estar en la cocina con alguna melodía, con algún cántico, esas cosas nos permitían vivir un mundo poético hermoso.
Mi padre murió estando yo de muy temprana edad, pero mi mamá y mi hermano mayor me criaron con muchísimo cariño. Siempre me decían: “Tienes que estudiar, tienes que estudiar.” El mundo que te rodea desde la infancia tiene un gran peso en lo que uno posteriormente va a hacer.
TRANSFORMACIÓN, COMPROMISO Y LA ESTÉTICA DEL POETA
Nuno: Cortázar describía una primera fase estética, una segunda metafísica y una tercera histórica. En sus tres libros de poemas (Con tu Enigma 1991, Atardecer de Humo 1997 y Del diario de Beatriz 2007), ¿hay algo de eso que se identifica con su escritura?
Miriam: Indudablemente hay una transformación, aunque quizás no sea de una manera literal con las definiciones de Cortázar. Cuando escribí Con Tu Enigma, siento que todavía era como que muy ingenua en mi acercamiento a la poesía. Se nota que hay poemas muy cortos, con poco atrevimiento para hacerlo con mayor profundidad. Eso se refleja como una parte inicial, la fase estética.
En lo que sí estuve clara siempre fue en estudiar literatura, gracias a excelentes profesores. Tuve a Aura Bello, una pedagoga especializada en literatura, y al profesor Octavio Páez, una de las personas que me inspiró para incursionar como docente. Yo inicialmente no pensé que lo sería, pero me fueron a buscar para sustituir a alguien, y fue un gran reto.
Nuno: ¿Qué edad tenías cuando comenzaste a trabajar con tercer año de bachillerato?
Miriam: 18 años.
Nuno: Jovencísima. Me imagino que eso incidió en esa fase estética inicial.
Miriam: Claro. Siempre les he dicho a las personas cuando me dicen, “A mí me gusta la poesía, yo quisiera escribir”: “Primero, lee mucho.” Hay que empaparse. La gente generalmente cree que la poesía es solo inspiración divina o que son únicamente palabras bonitas. Hay que cultivarse y fortalecerse a partir de los autores con los que te vas identificando. Nuno: En lo histórico, ¿siente Miriam que en la medida que avanzaba su poesía había un compromiso con la patria o lo social? Miriam: Yo pienso que hay un compromiso. Primero, la poesía tiene un compromiso social, independientemente de lo que la persona piense. Hay escritores que escriben para su propia satisfacción, por supuesto, pero la satisfacción inmensa que se siente cuando ves un escrito tuyo que te llena, donde dices, “Oye, produje esto”, es un compromiso con uno mismo.
Pero siento que la poesía es como todo lo que hace el ser humano: implica un compromiso. Yo, por ejemplo, la docencia no la puedo divorciar de mi compromiso con el entorno, con el prójimo, porque mi trabajo es para el otro. La poesía de alguna manera también te acerca y te aproxima más hacia los demás. Lógicamente, siento que sí, que la poesía trasciende de la simple escritura personal o privada.
Nuno: Juan Chávez López escribió El olor del tiempo. ¿Por qué los poetas les ponen olor a las cosas?
Miriam: Bueno, fíjate, “mis cabellos huelen a septiembre” no es una expresión mía, sino de alguien que me identificaba de esa forma. Esas expresiones calan hondo. Pienso que la poesía te permite esa transformación de la palabra, no para una aplicabilidad práctica, sino justamente una aplicabilidad poética, porque es lo que te relaciona en ese momento con el mundo.
Nuno: Poesía en las pequeñas cosas o poesía en las grandes cosas. ¿Dónde la ve, Miriam?
Miriam: En ambas. En las pequeñas cosas, cuando yo hablo de la cola del gato que me roza en la cocina, a lo mejor para cualquiera eso puede ser insignificante. Pero para mí se convierte en una gran cosa. Y para las grandes cosas también, porque la poesía puede servir para calmar una angustia, para consolar. La poesía sirve para todo. En mi caso, incluso me ha encauzado hacia lo profesional y me ha sido útil también para aproximarme mejor, para ser más humana, aproximarme mejor a ese otro ser humano que me escucha.
EQUILIBRIO, AMORES Y LEGADO FAMILIAR
Nuno: Citando a Galeano, un ojo en el microscopio y otro en el telescopio. ¿Cómo equilibra Miriam en sus roles de profesora, investigadora y de poeta andante?
Miriam: Pienso que el equilibrio fundamentalmente depende de lo que te anima, de lo que te estimula. Yo no puedo divorciar lo que es mi rol de madre, mi rol docente, mi rol como poeta, como escritora y no lo puedo divorciar tampoco de mi rol como lectora. Sigo insistiendo en que se aprende leyendo. Siento que esa armonía no depende particularmente de lo que haces, sino de cómo lo haces y del amor que tienes por eso.
Nuno: Sin duda. ¿Poesía para los amores consolidados o poesía para los amores contrariados?
Miriam: Para ambas cosas. La poesía no comienza solo para los amores consolidados, a lo mejor para los amores deseados, esperados o inesperados. Y cuando surgen esas contradicciones, la poesía sirve para esas rupturas. A quien de verdad se compenetra con ella, tanto desde la lectura como desde la escritura, te puede ser muy útil también para sanar heridas.
Nuno: Decía Andrés Eloy Blanco que él fundamentalmente era un poeta para las madres. ¿Cómo encuentra Miriam en la poesía esa razón de escribirle a sus seres queridos? Por ejemplo, en El Diario de Beatriz hay poemas dedicados a sus padres.
Miriam: Sí. Cuando murió mi madre, sentí un dolor muy profundo. La poesía me permitió, dentro de ese luto, hacer un reconocimiento prácticamente a lo que fue su vida. Mi madre nunca se separó de mí; yo me casé y ella siguió conmigo. Ella fue una persona inspiradora. La poesía me permitió consolarme ante esa circunstancia y sentir que ella no se ha ido, sigue aquí conmigo. Escribir esas cosas por muchos días me mantuvieron con el recuerdo plasmado en la poesía que inmortalizas sobre el papel.
Nuno: ¿Cuáles son los favoritos de Miriam?
Miriam: Te nombré al principio a Edgar Allan Poe. En mis inicios, leía muchísimo no solamente a Poe, sino también a Guy de Maupassant, un autor que me tocaba muy de cerca. Hay quien pregunta por qué leo relatos siendo poeta, pero es que la poesía está presente también en la narrativa. Igualmente, me gustan otros autores latinoamericanos como García Márquez y Alfonsina Storni, y la venezolana Hanni Ossott, una poeta que de verdad me ha impactado mucho. Vallejo me enseñó de sus lluvias de París y su imaginación, y sus “golpes tan duros” que, aunque cada quien les dé una interpretación distinta, para mí son los aprendizajes que tú obtienes con ellos.
Nuno: ¿Y qué canciones escucha Miriam?
Miriam: Hay dos autores españoles que me encantan: Ismael Serrano y Joan Manuel Serrat. El resto, a veces, es música clásica para escucharla en el momento que estoy escribiendo. De la poesía llanera hecha música, me gustaba El Cubiro, Reinaldo Armas y Denis del Río.

AMIGOS, MAESTROS Y CONSEJOS PARA LA JUVENTUD
Nuno: ¿Quiénes han sido tus amigos en la poesía? Que compartieron años no solo de amistad, sino de palabras.
Miriam: Comenzamos por Cojedes, que es donde he consolidado ese grupo de personas. Todo nació con el grupo extinto llamado Cimarrón, donde estaba una persona que ya murió, Nelson Yépez, y también Miguel Pérez. Nos reuníamos en torno a un café, se discutía con mucha profundidad no solamente la forma de ver la vida, sino las lecturas que cada uno compartía y nos nutrían. Fuimos muy amigos de Carlos Noguera, que nos visitó con frecuencia.
Luego participé también con la Asociación de Escritores del Estado Cojedes, y quienes estaban allí fundamentalmente, como el poeta Víctor Sánchez Manzano, con quien tuve una amistad muy grande desde la infancia; estudiamos juntos. Y luego fundamos el Círculo de Escritores donde se sumaron otras personas como Juan Chávez, no solamente la admiración que siento, sino que me hace palpitar el corazón cuando lo nombro, porque es una persona con la que intimé mucho en lectura, en consejo y en referencia. Y por supuesto, Isaías Medina, una persona a la que admiré también.
Nuno: No puede dejar de nombrar a su hijo, Eduardo Mariño.
Miriam: Claro, Eduardo es un gran escritor. Él no solo ha tenido la dicha de tener publicaciones incluso fuera del país, sino que tiene una relación mucho más amplia que yo con ese mundo de la literatura. Lo considero un amigo de la literatura.
Nuno: Háblame de tus hijos. Miriam: Son mi tesoro. Les doy gracias a Dios por ambos. Aunque no coinciden en sus gustos y actividades, sí coinciden en ser lectores a tiempo completo. Mi hijo Eduardo es un gran escritor y mi otro hijo es un deportista egresado de la Universidad Deportiva del Sur.
Nuno: ¿Qué consejos puedes brindarles a los jóvenes escritores? Los que tienen dudas, los que no saben por dónde empezar, los que a lo mejor sienten que no tienen voz propia.
Miriam: Que se sumerjan en la poesía y la narrativa. Hay autores que son más fáciles de tocar, de llegar, de asimilar. Si yo comparo a Vallejo con Neruda, Vallejo es mucho más profundo. Sugerirle a una persona que está comenzando lecturas muy profundas no es conveniente. Les aconsejo a los jóvenes vincularse con autores como Mario Benedetti, que ha hecho de la poesía la cotidianidad. Cuando lees esa particularidad, eso puede tocar tus fibras sensibles, identificarte y decir, “Bueno, por acá puedo también encaminarme.”
Realmente la poesía no tiene nada prohibido para trabajarse. Todo depende de cómo se expresa esa sensibilidad. Mi sugerencia siempre es, como decía antes: si quieres escribir, lee primero para poder atreverte, porque la poesía no es solo de inspiración. No creo en tal cosa como nacer poeta.
Nuno: No puedo terminar sin que nos leas, aunque sea uno de tus textos.
Miriam: Quisiera leer un texto de mi último poemario publicado. Yo quiero decir que no he dejado de escribir. Sí hubo un tiempo en el que me dediqué mucho más a la gerencia educativa y a la investigación, porque esa es mi otra pasión. Creo que para ser educador tienes que estar permanentemente preparándote. Igual sucede con la poesía; la poesía es un camino y nunca se termina de llegar.
Nuno: Compártenos un poco de tus textos.
Miriam: Un fragmentito reciente, se titula El poema:
“El poema va y viene, se revuelca entre las sombras, se asoma y se esconde. Me elude, me inquieta, me tienta, me aturde. Se vuelve rosa en tu boca, se hace piel en tus manos y me invade, se vuelve mar y me escupe en la arena. El poema se viste de púrpura y me redime. Se convierte en luna melancólica y se pierde. Reaparece en el gato inclinado de la tarde. El poema descansa, enciende un cigarrillo y penetra el vacío elástico de la noche. Se renueva en cada golpe de viento. Huye de nuevo en una lágrima y vuelve ensortijado en la bruma. El poema va y viene, dormita en la penumbra y me devora.”
Nuno: ¡Qué bello poema, Miriam! Muchísimas gracias.
Miriam: Gracias a ti, Nuno. De verdad, estos son momentos muy lindos porque sigo activa permanentemente en la docencia y en la poesía. Estos son momentos especiales.
«Puedes disfrutar de la entrevista completa en el canal de Youtube de Héctor «Nuno» González: https://www.youtube.com/watch?v=KEQlP5CqbyQ«

